Consejos paternos por el Geronta Filoteos Zervakos parte 3/3

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Consuelo de los enfermos

…. ¡Así que debes alegrarte, porque eres hermana de nuestro Cristo y Dios! ¡Qué gran honor, qué gran bienaventuranza que Dios nos llame Sus hermanos!

De ahí el hecho de que Él nos ama. El Señor castiga a los que Él ama (Hebreos 12:6; Proverbios 3:11-12)…. Y habiendo sido castigados un poco, serán grandemente beneficiados, dice el Espíritu Santo. Dios beneficiará grandemente a la gente que ama y castiga, para probarlos, para ver su paciencia, su fe y amor. Les otorgará Su reino celestial, y los bienes celestiales y eternos del paraíso.

Un gran santo fue al paraíso y vio que allí se encontraban cuatro clases de personas. La primera clase eran aquellos que amaban a Dios y a todo el mundo, con toda su alma y todo su corazón, cuando vivían en el mundo vano. La segunda clase era la gente que cuidó de otros y trajo la paz a los que eran enemigos entre sí. La tercera clase eran los que estaban enfermos cuando estaban vivos y tenían paciencia, que no se lamentaban ni se quejaban contra Dios, sino que Lo glorificaban y le daban gracias, como Job, el pobre Lázaro y muchos otros. La cuarta clase eran los que, mientras estaban vivos, visitaban a los enfermos, los consolaban y los ayudaban…. Os deseo una curación perfecta, la salud del cuerpo y del alma, un buen fin, y el reino del cielo, que espero que a todos nos sea concedido. Amén.

La buena lucha

Me alegro por tu buena salud en todos los casos y por el afán que tienes en la obra de la misión, que son dones y carismas de Dios, y ruego para que el Señor te proteja y te preserve de las trampas enredadas del autor de la traición, y te sostenga y te fortalezca en tu lucha por la verdad y nuestra Iglesia Ortodoxa. Ahora y siempre te aconsejo que seas cuidadoso y vigilante, y que reces para que no caigas en la tentación… Además de la atención y la oración, hay otro medio para que seamos preservados de las trampas del enemigo. Este es la verdadera humildad, que aplasta las trampas del enemigo. Hay otro medio de salvaguarda y seguridad: el amor a Dios y al prójimo con toda tu alma y todo tu corazón. El amor perfecto elimina el temor y nunca falla (1ª Juan 4:18; 1ª Corintios 13:8). Así pues, pide a Dios que te dé entendimiento, sabiduría, iluminación, discernimiento, humildad y amor…

Lucha con discernimiento

“Lucha la buena lucha” (1ª Timoteo 6:12; 2ª Timoteo 4:7), con humildad, entendimiento y discernimiento, porque estamos luchando y peleando contra demonios malvados e invisibles (Efesios 6:12). Sé sobrio, vigilarte, reza siempre, y recuerda a Dios y la muerte, pues el maligno deambula como un león buscando a quién devorar, dice el apóstol Pedro (1ª Pedro 5:8). Tanto como puedas, ten cuidado con las mujeres y los rostros bonitos y los cumplidos… Según el divino Crisóstomo, la mujer es el cebo del diablo. Cuando el maligno siembra en tu mente pensamientos vergonzosos sobre mujeres, di: “¡Quítate de delante de mí, Satanás. Soy una imagen de Dios. ¿Cómo puedo manchar la imagen de Dios? Pues toda mujer cristiana es una imagen de Dios. ¿Cómo puedo pensar cosas malignas y locuras sobre la imagen de Dios? Ella también es una hermana espiritual mía, superior a una hermana según la carne”. Ten cuidado cuando te suceda algo. No te acobardes, sino ten valor y toma el arma de la oración y di al maligno: “Hostil sinvergüenza, me has herido. Te heriré con la oración… con la ayuda y la alianza de Dios Todopoderoso”, al que siempre debes buscar. Pídele que te conceda humildad para que no caigas.

Humildad y amor

Un consejo que te doy es que te esfuerces por adquirir la humildad, y otro es que te esfuerces con el amor. La razón por la que todos pecamos es que no tenemos humildad y amor. Si todos tuvieran humildad y amor, vivirían como los ángeles y no habría ningún mal sobre la tierra. Todos los males, todos los pecados, el libertinaje orgulloso, el adulterio, la fornicación, la sodomía…, todos juntos proceden de la falta de humildad y amor. Y, ¿cómo puede el hombre adquirir estas grandes virtudes? Las adquiriré no siendo descuidado y dormitando, sino rezando y forzándose a sí mismo (Mateo 11:12; Lucas 16:16). El descuido produce todos los males y desgracias, mientras que la diligencia supera todas las dificultades y conduce al hombre al camino de la felicidad. Los antiguos sabios solían decir: “Todo se convierte en esclavo de la diligencia”. Cuando pidas a Dios con diligencia, entusiasmo, piedad y fe, Él te lo dará, pues dijo: “Pedir y se os dará; buscad y encontraréis” (Mateo 7:7; Lucas 11:9). Si guardes estos dos consejos míos, la humildad y el amor, tendrás contigo a Dios, tanto aquí, en esta vida temporal, como mucho más en la vida eterna, donde te hará heredero de Su reino celestial…

Camina con valentía

Camina con valor y valentía, con entusiasmo y fe, revestido con las armas de la luz, la fe, la esperanza, la humildad y el amor. Fijando tus ojos en Jesús, el Autor y consumador de la fe (Hebreos 12:2), derrotarás a los tres grandes enemigos: al mundo, al gobernante del mundo, y a la carne, y a todos los enemigos visibles e invisibles. Y cuando venzas, no digas “Vencimos”, porque esta expresión es orgullosa. Di: “No nosotros, sino nuestra fe en Dios”. Somos siervos inútiles; Cristo, el verdadero y perfecto Dios y hombre venció, y nosotros no hicimos nada. Y si hicimos algo, no fuimos nosotros quienes lo hicimos, sino la gracia (increada) de Dios. Por Su don y amor a la humanidad, por la intercesión de Su Madre y de todos los santos, que todos seamos salvados.

Divina comunión

….De este pan celestial, algunos no participan por incredulidad e impiedad, mientras que otros, por ignorancia, pobreza de fe (Mateo 17:20), descuido y falta de verdadero y puro amor a Dios, toman parte de él una vez, dos veces, o cuatro veces al año. Sin embargo, incluso durante estas pocas veces, comulgan por hábito, mientras que muchos de ellos se acercan sin temor, fe y amor (“Acerquémonos con fe, piedad y temor de Dios”, Divina Liturgia de San Juan Crisóstomo). Es triste y digno de muchos lamentos el hecho de que el sacerdote a menudo salga por las puertas reales, invitando a los cristianos a comulgar, y nadie acuda a comulgar… ¡A dónde hemos llegado! Al menos, unos pocos cristianos temerosos de Dios deberían comulgar en cada liturgia. Que el Dios bondadoso ilumine, despierte y levante a todos del sueño de la pereza y la negligencia. Entonces, cuando nos hayamos arrepentido y nos hayamos limpiado por el arrepentimiento y la confesión, acerquémonos con fe, piedad y temor a nuestro purísimo Dios y seamos dignos herederos de su vida eterna e imperecedera y del reino. Que ningún impenitente, como Judas, se atreva a acercarse a la cena mística, para que no sea quemado y entregado al fuego eterno…

San Nectario

Aunque me alegro de ser un anciano, será con dificultad que te escriba para confortar y calmar tus pensamientos. Yo, el menor de todos y un pecador, no tengo opinión de mí mismo; porque en mi propio ser, cuando lo examino bien, veo que no tengo nada hermoso, nada bueno. Sigo la opinión de nuestro Padre celestial, el Verdadero Dios, que hizo a Sus santos maravillosos: “Maravilloso es Dios en Sus santos” (Salmos 67:36).

Fue primeramente Dios quien reveló a San Nectario como santo, y entonces lo hizo la gente, cuando vieron y oyeron acerca de sus milagros. ¿Por qué lo hizo Dios santo? Lo hizo santo porque Nectario amaba a Dios con toda su alma y con todo su corazón, y porque tenía una fe ferviente y una gran humildad. Yo era hijo espiritual suyo, y le seguí a Atenas, y especialmente a Egina. En su celda, allí en la Iglesia, solía besar los santos iconos de rodillas, y algunas veces hacía postraciones, pero siempre con lágrimas. ¿Cómo se atreven los audaces calumniadores y los falsos denunciadores a acusarlo de ser un iconoclasta? ¡Que cierren sus bocas habladoras! ¡Que sean confundidos y avergonzados! (Salmos 69:3). San Nectario glorificó a Dios en la tierra, y por eso Dios lo glorificó en la tierra, en todo el mundo habitado, y en el cielo. La Iglesia anatematizó a sus arrogantes y envidiosos calumniadores, y si no se arrepienten, Dios los enviará al fuego eterno.

Supliquemos para que Dios les dé un verdadero y buen arrepentimiento. Esta es mi opinión y la que debes adoptar para tener a San Nectario como ayuda e intercesor ante Dios. Escrito el 14 de febrero de 1980.

Las cosas buenas proceden de la Gracia (increada)

Es justo que admitamos con un corazón contrito (Salmos 50:9), y en verdad, que todo lo bueno que sucede, procede de la gracia (increada) y la ayuda de Dios, y que nosotros, no podemos hacer nada sin Dios. Todo lo que tenemos (la existencia, la vida, la salud, la fuerza, la sabiduría y la riqueza), todas estas cosas son dones de Dios, aun cuando no somos nada y fuimos formados de la nada. Todo lo bueno que hacemos procede de la gracia (increada) del Señor. El apóstol Pablo, que obró más que todo el mundo por el Evangelio de Cristo, no se atrevió a decir: “Yo trabajé”. Dijo con humildad: “Bien que no yo, sino la gracia de Dios conmigo” (1ª Corintios 15:10)… Tú obraste, pero si la gracia (increada) de Dios y la intercesión de los santos no co-operaron, entonces nada habría sucedido… Seamos humildes de mente, y pidamos al Señor que nos de humildad y fe verdadera y ferviente.

Una voluntad

…. Debes poner en primer lugar a Cristo. Pero me dirás que Cristo no necesita nada. Sin embargo, no es Él quien tiene la necesidad, sino tú. Da los bienes que Él te dio, para que Él pueda otorgártelos en el banco del cielo y multiplicaros cien veces, mil veces, e infinitas veces. En primer lugar, acudirás a la iglesia de tu pueblo, el lugar en el que fuiste bautizado y te convertiste en cristiano, donde ibas a la iglesia, recibías la comunión, donde fuiste coronado, y la Iglesia rezará para que Dios te conceda el descanso con los santos. Escribe en tu voluntad que si murieras antes que tu mujer, tus bienes serán de ella, y entonces escribe lo siguiente: “Primero, dejo a la iglesia de mi pueblo, la Dormición de la Theotokos, mil dracmas (en efectivo… y una porción de tierra, para que yo, mi mujer y nuestros familiares sean conmemorados. En segundo lugar, dejo a los pobres indigentes del pueblo, que están privados casi de su pan diario y su vestidura)”…. Son hermanos de Cristo, y todo lo que les demos, Dios nos lo dará mil veces más en el cielo y en Su reino eterno.

En tercer lugar, deja a los más pobres de tus familiares que sufren privación.

En cuarto lugar, deja dinero en efectivo, dinero a los hogares para los ciegos, los leprosos y los que tienen tuberculosis… Dispón el resto, todo lo que sobre, ya sea en efectivo o en parcelas de tierra, como desees. Sin embargo, también eres libre de cambiar o alterar estos puntos con respecto a lo que te escribo y sobre mi opinión, como Dios te ilumine….

Oración

Para que podamos ser hijos de Dios y dioses por la gracia (increada) siempre debemos rezar. Pues “de lo alto es todo bien que recibimos y todo don perfecto, descendiendo del Padre de la luces, en quien no hay mudanza ni sombra resultante de variación” (Santiago 1:17). Así que si queremos ser hijos de Dios, supliquémosle continua e incesantemente que nos conceda gracias (increadas) como esta.

Adhiramos nuestras almas a Él, como dice David: “Si mi alma se adhiere a Ti, tu diestra me sustenta” (Salmos 62:9). San Gregorio el Teólogo dice: “debemos recordar a Dios más que respirar”. El portador de Dios, Máximo el Confesor, dice: “Una mente unida a Dios y que pasa tiempo con Él en oración y amor, se vuelve sabia, buena y poderosa, amiga del hombre, misericordiosa y longánime, y hablando simplemente, lleva en sí misma casi todas las cualidades divinas…”. Así pues, amemos a Dios con toda nuestra fuerza y al prójimo como a nosotros mismos (Deuteronomio 6:5; Levítico 19:18; Mateo 22:37-40; Marcos 12:30-31; Lucas 10:27), para ser hijos de Dios y dioses por la gracia (increada). Amén.

Paciencia

Te aconsejo que tengas paciencia y te refugies en Dios, y permanezcas tranquilo. En caso de que te venzan y persigan, puesto que los malvados hombres e impostores procederán de lo malo a lo peor, engañadores y engañados (2ª Timoteo 3:13), tu no tienes ninguna responsabilidad; los perseguidores tienen la responsabilidad completa. Tú recibirás tu recompensa en su totalidad por tus esfuerzos y luchas, pero sólo si perseveras hasta el final. Recordemos a los santos apóstoles, a los profetas, confesores, mártires, padres y maestros, y la clase de perseguidores que soportaron, como nuestro Señor mismo sin pecado, Jesús Cristo. Vigila y guarda en tu memoria que por medio de muchas aflicciones entramos en el reino del cielo (Hechos 14:22). El mundo se asemeja a un mar tormentoso en el que viaja todo el mundo, y los que son excelentes nadadores, valientes y de noble corazón, lo atraviesan sin peligro y alcanzan el puerto tranquilo de la vida eterna. Los torpes, inexpertos y no cualificados, los tímidos y pusilánimes se ahogan…

Una monja engañada

La Santísima Theotokos y siempre Virgen María, por su gran humildad, se convirtió en la morada de Dios, y El que era, en todos los aspectos, incontenible, fue contenido en su vientre. La monja Magdalena, por su orgullo satánico, se convirtió en morada de los demonios; no de uno, sino de una legión, esto es, de muchos demonios. La entregué a Dios, que resiste el orgullo y da gracia (increada) a los humildes. Que Él no la castigue, como hizo su padre y maestro Belcebú, si no que le conceda Dios sabiduría, arrepentimiento, contrición de corazón, y la salve, como salvó al hijo pródigo, al publicano, al ladrón, a la pecadora, y a otros pecadores que se arrepintieron.

Trasmite mis bendiciones a todos mis hijos espirituales de allí y a todos los que veneran a mi geronta y guía espiritual San Nectario.

Quietud

…Tu deseo de quietud es bueno y agradable a Dios, porque la purificación no se produce sin quietud, y muchos padres dicen que la quietud es el principio del arrepentimiento. Sin embargo, lo que es bueno, no es bueno si no se hace bien, y hay un tiempo adecuado para todo.

El fundamento de todas las virtudes es la humildad y la paciencia. El que es humilde de mente siempre es obediente: obedece a los padres espirituales e imita a Cristo… Todos los que eliminaron su propia voluntad y se sometieron obedientemente a gerontas, construyeron la morada de sus almas firme e inquebrantable, y así mismo, los que obedecieron y siguieron su propia voluntad fueron arruinados y fueron extraviados lamentablemente…. Hijo mío, no obedecer tal pensamiento es la sugerencia del enemigo, que intenta mediante diestros engaños arrancarte de la obediencia salvífica…

El diablo e instigador maligno, queriendo sacar a alguien del monasterio, o queriendo quitar a alguien de la obediencia a un geronta, hace que todo vaya bien y de forma fácil en la quietud; pero tan pronto como se va, reúne a muchos demonios y luchan contra el hesicasta y lo confunden. No de desvíes ni a la derecha ni a la izquierda; anda por el camino real (Deuteronomio 5:32; 17:11). Ten paciencia y persistencia en aquello a lo que fuimos llamados. Sé un modelo y ejemplo para los hermanos en todo y reconócelos como santos, pero por encima de todo, reconóceme como un pecador. Acepta la humillación como un elogio, evita la calumnia y la acusación, y di siempre la oración: Señor Jesús Cristo, Hijo de Dios, ten piedad de mí.

Te escribo estos pocos pensamientos, no según mi propia opinión, sino según la mente de los santos padres y como el bondadoso Padre me iluminó para tu provecho. Como mi hijo espiritual, te ruego que me obedezcas, y te beneficiarás, tanto en esta vida como en la vida venidera.

Filoteos de Longovarda.

5 de noviembre de 1912

A los cristianos

La inmodesta vestimenta de las mujeres es completamente indecente y contraria a las tradiciones apostólicas y patrísticas. La mayoría de las mujeres se han vuelto completamente locas. Han repudiado la modestia, la vergüenza, la timidez, y se han vestido de forma escasa y desaliñada. No sólo caminan por las calles y plazas mostrando su piel desnuda y sus labios pintados, ojos, pestañas, rostros y uñas, para engañar y seducir a los hombres, sino que entran sin temor en las sagradas iglesias, no para rezar, por supuesto, sino para desacralizarlas y mancharlas, y escandalizar a los que están allí. El divino Crisóstomo también dio testimonio de esto en su octava homilía a 1ª Timoteo: “Estas no son las vestiduras de una mujer haciendo oración. ¿Podéis rezara cuando lleváis tales vestidos?. Estos pertenecen a los mimos y a los músicos. Ninguno de estos vestidos es propio para una mujer, así que no imitéis a las rameras”.

Creo que sería mejor para tales mujeres que se les prohibiera entrar en las iglesias, así como a aquellos que cortaron su cabello, hasta que reparen sus formas…

(extracto de un memorando enviado el 25 de noviembre de 1929 al Santo Sínodo).

Ser hijos de Dios

…No tienes necesidad de pintarte a ti misma, y no obtienes nada haciéndolo. No debes ir a los cines ni a los teatros. Acude a la iglesia, a los sermones, a la gente espiritual para beneficiarte de ellos. Evita las conversaciones vanas, los cotilleos, las bromas, los entretenimientos y los bailes, porque todas estas cosas son perjudiciales para el alma; si no lo eliminamos y nos arrepentimos, seremos castigados en la vida eterna. Recuerda siempre a Dios, hija mía, ámalo, cumple Sus mandamientos; dale gracias por iluminarte, y ve a la confesión…. esforzaos por ser hijos de Dios…

A un estudiante

Me pides que te envíe una voluntad; te envío la voluntad que el Señor dejó a sus discípulos, a nosotros y a todas las gentes de todas las generaciones.

  1. Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu espíritu (Mateo 22:37-40; Marcos 12:30-31; Lucas 10:27), y

  1. Amarás al prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos pende toda la ley y los profetas (Mateo 22:40).

  1. El amor cambia a quien ama en aquello que ama. Por tanto, si amas a Dios, serás un dios, si amas la carne, serás carne, y si amas al diablo, serás un diablo.

  1. No desprecies el mandamiento del amor, pues por él te convertirás en Dios; si lo desprecias, terminarás como hijo de la Gehena… Te deseo un buen progreso en las buenas lecciones, e incluso más en las virtudes.

Sobre la ira y los pensamientos

….Con respecto a la ira que te domina, los santos padres dice que es la descendencia del orgullo. Tienes orgullo, como parece (desafortunadamente todos nosotros lo tenemos en mayor o menor medida), y por esta razón te enojas. Si tuvieras humildad, no tendrías ira. El que tiene humildad y mansedumbre, no sólo nunca tiene ira, sino que también tiene paciencia. Reza, no una vez, sino muchas veces, y pide a Dios con fe ardiente que te conceda la humildad, y cuando la pidas con fe, Él te la dará. Puesto que estamos fácilmente inclinados a la ira y a otros pecados, el enemigo nos engaña como el maligno que es. Siempre que, como hombre, te enojes o peques en una cuestión grande o pequeña, arrepiéntete de inmediato y busca el perdón con tu corazón en el Dios compasivo. Así, Él te perdonará después de que confieses tu pecado con arrepentimiento.

No aceptes pensamientos malignos, sucios y blasfemos, y no pecarás. Sin embargo, cuando aceptes y obres lo que el maligno pone en tu mente, entonces pecas. Cuando tengas un mal pensamiento, di primeramente: “Señor Jesús Cristo, Hijo de Dios, ten piedad de mí”, y entonces di: “Aléjate de mí, Satanás, no te estoy escuchando”. Grita tanto como quieras: “No acepto estos pensamientos que pones en mi mente”.

Así pues, no estemos tristes porque nos hayamos quedado solos. No estamos solos. Tenemos muchos amigos cerca de nosotros, pero no los vemos, aunque ellos sí nos ven. En primer lugar, tenemos a nuestro Dios, que ama tanto a la humanidad. En segundo lugar, tenemos a Su compasiva Madre, y en tercer lugar, al ángel guardián de nuestra alma. En cuarto lugar, a cualquier santo al que llamemos, viene al instante, y nos acompaña y ayuda. En quinto lugar, vemos a todos nuestros familiares noéticamente, cuando queremos, mientras que ellos más nos vean y supliquen a Dios por nosotros.

Acerca de la calumnia

La calumnia es una acusación falsa. El calumniador es llamado diablo, y es un diablo, porque así como el diablo calumnió falsamente a Dios con los primeros hombres creados y los engañó, así también el hombre envidioso, el calumniador, falsamente acusa a sus hermanos y convence a muchos para que le crean. El calumniador se daña a sí mismo, al que es calumniado, y también a los que le escuchan… Sin embargo, todos los que son calumniados, y tienen paciencia, y reciben y perdonan a los calumniadores, son dignos de bendición: “Dichosos seréis cuando os insultaren, cuando os persiguieren, cuando dijeren mintiendo todo mal contra vosotros…” (Mateo 5:11). Sin embargo, los calumniadores dañan a muchos de los que son calumniados, porque la calumnia ha dividido matrimonios legales, a parejas que se aman, ha causado enemistad entre amigos que se aman, entre familiares y hermanos, ha conducido a personas inocentes a la cárcel, ha enviado a muchos al exilio y a otros a la muerte. Por esta razón la calumnia es el mayor pecado y el padre espiritual debería poner un canon (poner una penitencia) a los calumniadores como asesinos….

A un blasfemo

….Decir que no prometerás abandonar y dejar de blasfemar, es lo mismo que decir: “no quiero dejar de blasfemar, para obedecer así a Dios, pero prefiero obedecer al diablo, que se alegra cuando blasfemo contra Dios. Por la blasfemia, me llevará con él al fuego exterior, que está preparado para el diablo y sus ángeles blasfemos” (Mateo 25:41).

Ahora, piensa como un hombre razonable y arrepiéntete. Deja de blasfemar, y canta himnos y canciones espirituales al Señor (Efesios 5:19; Colosenses 3:16), y no blasfemias, antes de que llegue la muerte, pues en el hades y tras la muerte, no hay arrepentimiento. Arrepiéntete verdadera y sinceramente, derrama lágrimas y suspiros, para que puedas ver que tu hija está bien y ser rescatado de la condenación temporal y eterna. No desprecies la oportunidad. La muerte viene de repente.

Consuelo

Te escribí que no debes llorar por tu madre, porque pecas y entristeces a Dios. También entristeces el alma de tu madre. Y también me entristeces a mí porque no me escuchas. Escuchas más bien a la tentación que te dice que eres la causa de la muerte de tu madre, porque no te preocupaste de llamar a los médicos para sanarla. Escucha, si tienes oídos para oír. Supón que pudieras reunir a todos los médicos de Europa, América y África juntos; todos los médicos del mundo no habrían sido capaces de darle una hora de vida. Dios la creó en el momento justo, la amó y le ha dado reposo en la vida eterna, en el reino del cielo.

Si estás dispuesto a escucharme, cuando recibas mi carta y la leas, da gracias a Dios y glorifícalo por acoger a tu madre y darle reposo en la vida eterna, allí donde no hay dolor, tristeza, preocupación, enfermedad, temor, peligro o muerte. Allí hay una vida sin muerte, salud sin enfermedad, paz sin guerra, júbilo sin tristeza y felicidad sin desgracia. Allí, todo es bueno, nada es malo.

Salvación sólo por medio del arrepentimiento

Los días presentes son malos y los tiempos son difíciles. Son necesarias una gran paciencia y persistencia. Hay necesidad de gran paciencia, de atención y de oración… Es imposible que no venga la gran ira del Señor. Sólo pasará de largo cuando todos se arrepientan como los ninivitas. Pero, ¿dónde está el arrepentimiento? Cuando el pasado mes de mayo, siguiendo el mandato del Señor, envié un memorando al sínodo diciendo que deberían predicar el arrepentimiento por medio del amor, los jerarcas predicaron en primer lugar la impenitencia, el orgullo y la maldad. ¡¡Ay del mundo pecador e impenitente!! Sólo hay una esperanza de salvación: si la Señora Santísima Theotokos, la salvación del mundo, con sus muchas intercesiones, salva al mundo incluso ahora, como fue salvado en el pasado.

Varios

Maldita es la boca que blasfema contra Dios. El que blasfema no debe ser llamado hombre, sino una bestia cualquiera; debería ser llamado monstruo….

Ruego para que Dios esté contigo. Para que Él esté contigo, debes amar y guardar sus mandamientos. Dice el Señor: “El que tiene mis mandamientos y los conserva, ese es el que me ama” (Juan 14:21). El que permanece en el amor, permanece en Dios, y Dios en él.

… Por el momento, espero una invitación a la Jerusalén de arriba, a pesar de que aún no he comenzado a arrepentirme. Que Dios, por las intercesiones de Su Santísima Madre, y de todos los santos, tenga misericordia de mi, y me salve libremente.

Estoy caminando hacia a muerte a toda velocidad. Todos estamos caminando hacia la muerte, y es conveniente que estemos preparados para la incertidumbre de la muerte.

Dios aplastará al enemigo

… Si tu hijo escucha mi consejo, será salvado de las trampas de la astuta serpiente y de la hechicería de la mujer lasciva.

  1. Que se arrepienta sincera y verdaderamente, y busque un padre espiritual para confesar claramente todos sus pecados sin estar avergonzado.

  1. Que busque el perdón (si es posible con lágrimas y suspiros), del Dios bondadoso y de su padre espiritual.

  1. Que odio el pecado y al diablo, y en adelante, que se esfuerce por no pecar y no obedecer al diablo, y

  1. Que ame a Dios con todo su corazón y con toda su alma, y al prójimo como a sí mismo. Y entonces, creerá que será salvado. Porque cuando odia al diablo y al pecado, y ama a Dios, Dios permanecerá en él; cuando Dios está con nosotros, nadie está contra nosotros. Si obedece las pocas cosas que escribo, Dios aplastará las trampas y embrujos del enemigo como una tela de araña. Le pido y le aconsejo que obedezca, pues la obediencia es vida, mientras que la desobediencia es la muerte.

Jugar a las cartas

Si quieres ser salvo, tú, y tu mujer y tus hijos, deja de jugar a las cartas y arrepiéntete. No juegues ni una sola vez más o cojas las cartas en tu mano. ¡¡Ten cuidado, ten cuidado, ten cuidado!! No juegues con tu alma otra vez. Tu alma vale más que el mundo entero. Los jugadores de cartas pierden tanto sus almas como sus vidas, tanto la vida temporal, como la eterna. Ganarán el infierno eterno. Ten cuidado, y nuevamente ten cuidado, para que no pongas tu alma en peligro. Te deseo un buen arrepentimiento. Buenas obras.

“Así brille vuestra luz ante los hombres, de modo tal que, viendo vuestras obras buenas, glorifiquen a vuestro Padre del cielo” (Mateo 5:16; 1ª Juan 1:6), y no escuches tus buenas palabras. Las buenas palabras son buenas también, pero las buenas obras son mejores. Las buenas obras de los apóstoles, su fe, amor, humildad, mansedumbre, abstinencia, paciencia, longanimidad, prudencia, sabiduría y sus otras virtudes, aprovecharon a los no creyentes más que sus palabras. Cuando los incrédulos idólatras y la gente impía veía estas virtudes resplandeciendo en los apóstoles, se asombraban, creían y glorificaban al Padre Altísimo. Ahora, los sucesores de los santos apóstoles tienen muchas palabras y pocas obras resplandecientes. Tú, hijo mío, sé un hijo de la luz y esfuérzate por adquirir las virtudes mencionadas antes, para que el nombre del Padre celestial pueda ser glorificado también en ti.

“Mirad y guardaos de la levadura de los fariseos y saduceos” (Mateo 16:6; Marcos 8:15; Lucas 12:1). Permanece firme en la Fe Ortodoxa y en las sagradas tradiciones, para que puedas recibir el reino del cielo como recompensa. El Señor “los hará pedazos como a un vaso de alfarero” (Salmos 2:9), a aquellos que dicen cosas pervertidas, luchan contra la Fe Ortodoxa y se oponen a las tradiciones apostólica y patrística…

Oración

La oración es buena y más beneficiosa cuando se hace con diligencia, vigilancia, piedad, fe, compunción y atención. Porque el diablo lucha, odia y envidia a los que rezan, y guerrea contra ellos de diversas formas, mientras que a los que no rezan, los considera sus amigos, y los ama. Por medio de la oración, el hombre habla con Dios. Habla y busca lo bueno, lo beneficioso y saludable de Él. El que reza debe tener una gran humildad y considerar con Quien está hablando, y siempre debe buscar la humildad.

La atención es necesaria

… Si hubiera sabido que la higumena reconoce a las monjas católicas como santas, te habría disuadido de ir al monasterio. Porque en la medida en la que ella reconoce a las monjas católicas como santas, no es del todo improbable que también reconozca al papa, el “vicario de Cristo”, como infalible, y poco a poco también aceptará a los sacerdotes católicos y a nuestro propio clero moderno vestido con pantalones y afeitado. ¡¡Ay del mundo por estos escándalos!!…

Sobre la segunda tentación que tuviste, tenías derecho a enojarte y a censurarlas por todo lo que viste, pero no a golpearlas, incluso si tenías una vara. Cuando el Señor envió a sus discípulos a predicar el Evangelio al mundo, no les dijo: “Coged una vara y golpead a los que no os escuchen”. ¡¡Ay. Si hubieran tenido varas y hubieran golpeado a los incrédulos, a los impíos y a los lobos, todos estos se habrían abalanzado sobre ellos y los habrían hecho pedazos, y nadie se habría convertido en cristiano!!. Es mejor decir la verdad a nuestros hermanos engañados, y si no se convencen, pedir a Dios que los ilumine para volver de su engaño. Y si no quieren, que Dios les castigue; recemos por ellos, para que Dios les perdone, y también a nosotros, porque si nos examinamos también a nosotros, no estamos libres de pecado… Que el Dios del amor y la paz dé arrepentimiento y haga volver a los descarriados, porque hoy en día, “se han extraviado todos juntos y se han depravado. No hay uno que obre el bien, ni uno siquiera” (Salmos 13:3).

¿Por qué no somos santos?

¿Por qué la gente de hoy en día no es santa? Porque no quieren. No se obligan a sí mismos. No aman a Dios y las cosas celestiales. No guardan Sus mandamientos. Dios quiere que todos seamos santos. Dice: “Sed santos, porque Yo soy santo” (Levítico 11:44-45; 1ª Pedro 1:16). En otro lugar dice: “Yo dije: ‘Dioses sois, e hijos todos del Altísimo’” (Salmos 81:6; Lucas 6:35). Si no fuera posible para nosotros el ser santos, dioses por la gracia (increada) de Dios, Dios no lo diría, porque ni quiere lo imposible ni dice mentiras. Así, la razón viene de nosotros mismos. Primero viene de nuestra mala disposición; en segundo lugar, de nuestro descuido y pereza; en tercer lugar, de la poca o completa falta de amor que tenemos por Dios y las cosas celestiales, y en cuarto lugar, por el amor desmedido que tenemos por las riquezas y nuestro apego y devoción a lo que es material y perecedero. El divino Crisóstomo dice: “Se nos enseñó a ser hijos de Dios, pero no lo somos si no somos capaces de deshacernos de nuestros pecados y pasiones”… Mucha gente de la generación de hoy en día es carnal y diabólica, porque aman la carne y prefieren guardar los mandamientos y deseos del diablo y no los de Dios. Sin embargo, incluso hoy y hasta el final de los siglos, hay y habrá pocos santos, difíciles de encontrar, y sin embargo, no diferentes a los de antaño…

Tener hijos

Aprende que es un mandamiento de Dios para los padres el tener tantos hijos como Dios quiera darles. También es mi mandamiento y consejo… Las parejas que no observan este mandamiento divino, de tener tantos hijos como Dios les dé, serán castigadas. Así mismo, los que les impidan guardar este mandamiento divino, serán castigados tanto en esta vida, como en la siguiente…

Di a tus padres, por mi parte, que se abstengan de este consejo que daña el alma, pues es del diablo, y escúchame. Que se alegre de que, en una era tan corrupta como la que vivimos, sus hijos tienen temor de Dios y guardan Sus mandamientos, sí, y que se jacten de ello… Si no quieren escuchar primero a Dios, y luego a mí, su padre espiritual, no te preocupes y no los escuches, pues su consejo no es según Dios… Escucha a Dios, para que siempre esté contigo. Con sinceros deseos y bendiciones, tu padre espiritual, archimandrita Filoteos.

Marzo 1980.

Los últimos días

…En cuanto a tu deseo de que te informe sobre qué opinión tengo sobre el resultado de las crisis internacionales de hoy en día, mi opinión está de acuerdo con lo que los profetas y los santos padres profetizaron sobre la presente condición internacional de estos días malos y tiempos difíciles. Estoy especialmente de acuerdo con lo que nuestro Señor Jesús Cristo dijo en los Evangelios en relación  los últimos días y tiempos. Lo que deber persuadir a creer, tanto a los fieles como a mí y a ti, son las siguientes palabras del Señor: “El cielo y la tierra pasarán, pero las palabras mías no pasarán ciertamente” (Mateo 24:35; Marcos 13:31; Lucas 21:33). Todo lo que el Señor dijo en el sagrado Evangelio, tuvo lugar, pero otras cosas tienen lugar ahora y otras tendrán lugar en el futuro. Con relación al fin de los tiempos, no estableció la fecha precisa: Sólo dijo que “oiréis también hablar de guerras y rumores de guerras…. Porque se levantará pueblo contra pueblo, reino contra reino, y habrá en diversos lugares hambres y pestes y terremotos. Todo esto es el comienzo de los dolores” (Mateo 24:6-8; Marcos 13:7-9).

En un antiguo libro se escribió que cuando los discípulos preguntaron al Maestro cuándo sucederían estas cosas y el les dijo lo anterior, también les dijo que cuando os hombres se convirtieran en mujeres y las mujeres en hombres, entonces tendría lugar el fin. Y el divino Crisóstomo dijo que el Señor también dijo esto: que la Segunda Venida tendría lugar cundo las mujeres carecieran de modestia. En la base de todo esto, mi opinión es que debemos estar preparados, pues no sabemos ni la hora ni el momento de la muerte.

Ten valor y fortalécete

Encontraremos oposición de los papistas, de los luteranos-calvinistas y de los ecumenistas, pero no debemos retroceder. Ayudados por los santos y por la gracia (increada) del Todopoderoso Dios, venceremos o moriremos gloriosamente. En cuanto a ti, ten un poco más de paciencia hasta que venga el tiempo de la batalla y se aleje la ira del Señor…. Que Dios libre al mundo de los modernismos y las innovaciones del clero y de los laicos, tanto a hombres y mujeres.

Ten valor, hijo mío, y fortalécete en Cristo, que te fortalece. Lucha contra los enemigos visibles e invisibles y véncelos siempre con la alianza y ayuda de Dios, por el socorro y la protección y la intercesión de Su Madre, Toda pura y sin mancha, de todos los santos, y con mi bendición… Nuevamente, algunos cristianos no se complacen con ser llamados cristianos, y son llamados masones. No se complacen con estar inscritos en el libro de la vida, sino que se complacen con estar inscritos en el libro de la masonería. Para ellos, no es suficiente con tener a Cristo como Padre y Maestro, y tener las enseñanzas del Evangelio, de lo cual no hay nada más superior, más noble y más beneficioso. En vez de eso, quieren tener como Padre y Maestro al “Arquitecto”, que por supuesto, no es otro que el gobernante de las tinieblas, el Lucifer que los engaña.

Odiemos al diablo

…Tengamos buenas relaciones con todos, incluso con los que nos odias y están en enemistad con nosotros, que nos maldicen, nos acusan y nos tratan injustamente. Es sólo con el diablo con el que no debemos tener buenas relaciones, y nunca debemos amarlo. Incluso si hay gente que nos odia, o nos trata injustamente, o nos acusa falsamente, no son ellos quienes tienen la culpa, sino el diablo, que los incita. Sin embargo, no debemos poner todo el peso y la culpa en el diablo; la gente que lo escucha también es culpable; más bien, debemos amar a todos y odiar sólo al diablo como la causa y razón de todos los males…

¿Pensamos en la muerte?

Los hombres nos esforzamos poco o nada por nuestra salvación. Nos inclinamos más al pecado que a la virtud. Amamos las cosas terrenales más que las celestiales, las riquezas más que a Dios… La razón por la que la gente peca es que no recuerdan la muerte como deberían. El sabio Isaac el Sirio dice que el diablo intenta en todas las formas posibles eliminar el pensamiento de la muerte de la mente del hombre. Llena la mente del hombre con recuerdos inútiles y perjudiciales. Dará todo el mundo al hombre para que no piense o recuerde la muerte, y no la considere en profundidad. Debemos reflexionar sobre cómo moriremos: ¿bien o mal? ¿Preparados, o sin preparación? Todos los que tememos a la muerte, lo hacemos porque no hemos amado a Dios como debemos, y porque el deseo de Dios y de los bienes eternos y celestiales no ha penetrado en nuestros corazones. Tenemos miedo porque no hemos creído que al morir pasaremos de la muerte a la vida, a la patria celestial eterna e indestructible.

En Dios obtendremos la fortaleza

No aplacéis las cosas, porque una pequeña dilación apaga la luz. Busca toda prisa y fortaleza, siempre con fe en la gracia (increada) divina y con la ayuda y conocimiento de que en Dios obtendremos la fortaleza. Ten ejemplo de cada virtud, para que puedas escuchar la dulce voz del Maestro en el tiempo de la recompensa por las obras de cada hombre: “Bien hecho, siervo fiel, en lo poco has sido fiel, te pondré al frente de lo mucho; entra en el gozo de tu Señor” (Mateo 25:21, 23). Para que te sea concedido escuchar esta voz del Señor, debes ser humilde. Aprende de la humildad del Señor y busca el don de la humildad de espíritu, para que el Señor exaltarte y conducir tus obras a un fin exitoso.

A un sacerdote confesor

…. En verdad, el mal de la era presente ha excedidos los males y pecados de todas las demás eras, y todo padre espiritual con temor de Dios y con conciencia está en una posición difícil cuando tiene que aplicar la “oikonomia” a los fieles que confiesa. En la presente generación malvada, el padre espiritual debe usar la oikonomia, porque si usa el rigor, ninguno de los que confiesa, o pocos y distantes entre sí, serán hallados dignos de recibir la comunión…

No debemos esperar más que la misericordia del bondadoso Dios para que envíe hombres elegidos y capaces, a Su viña mística, o la espada venidera, para limpiar la tierra de sus iniquidades….

Prefiramos el amor de Dios por encima de todo, todas las cosas cooperan para el bien de los que aman a Dios (Romanos 8:28).

Selecciones

Sólo mediante la elección de la humildad encontraremos paz en nuestras almas, y sólo por esto, alcanzaremos la verdadera y deseada unión.

…. Hijo mío, haces bien en comulgar cada 15 días y en las liturgias de los Dones Presantificados. Cualquier hijo amado mío que comulga con temor, fe y amor, está unido a Dios. Pues así lo dice Cristo mismo en el Evangelio: “En verdad, en verdad, os digo, si no coméis la carne del Hijo del Hombre y bebéis la sangre del mismo, no tenéis vida en vosotros. El que de Mí come la carne y de Mí bebe la sangre, en Mí permanece y Yo en él” (Juan 6:53, 56). Hijo mío, con mi bendición comulga como estás comulgando, pero siempre con temor, fe y amor, porque el que comulga sin temor, fe y amor, no está unido con Cristo, sino con el diablo…

Mis hijos son los que me escuchan, los que oyen mis consejos y mis advertencias; escuchan y cumplen la ley y los mandamientos de Dios.

A Dios dejo la protección de mis hijos espirituales

Mucha gente de hoy en día, loca e ignorante, no conoce el valor de los hijos, se entristecen cuando Dios les da muchos hijos, y como asesinos, más criminales que todos los criminales, los matan. Cuantos más hijos espirituales adquiero y Dios me da, más me regocijo. Sólo estoy triste porque no pobre y no soy capaz de alimentarlos espiritualmente como debo. Estoy triste porque voy a separarme de ellos, pero también me regocijo, porque los entregaré a Dios, que alimenta a todo lo que respira. El Padre celestial, el Bondadoso, el Amante de la humanidad, el Misericordioso… a tal Padre entrego la defensa y protección de mis hijos espirituales. Al partir de esta vida temporal, este valle de lágrimas, con regocijo y alegría, creo y espero que no dejaré de tener esperanza, tan poco y pecador como soy.

Un buen encuentro en la Jerusalén de arriba

“Lucha la buena batalla” (1ª Timoteo 6:12), con entusiasmo, y busca fortalecerte siempre en Dios, sin el cual, no podemos hacer nada. Pídele que te conceda fe y humildad. Pídele también por mí, el negligente geronta que habla y no pone en práctica… Me alegro de partir de esta vida terrenal y temporal y de ir a la patria eterna. Estoy triste porque no hice nada bueno en la tierra. Espero que el Señor me salve libremente por la multitud inconmensurable de Su compasión, y por la intercesión de Su Madre Purísima y de todos los santos…. y durante los días que el Señor quiera que esté en esta vida, te ayudaré por mis oraciones, y cuando vaya a la patria celestial y encuentre un lugar de descanso, te ayudaré también desde allí.

Te escribo desde el camino de la muerte, en el que camino y me dirijo, deseando un buen encuentro en la Jerusalén de arriba. Amén.

Que El que resucitó de entre los muertos y nos revistió con la vida eterna, nos conceda el paraíso como Lo concedió al ladrón, y así mismo, los bienes incorruptibles y eternos. Amén.

 

 

 

Fuente: 

 

Traducido por psaltir Nektario B.

Para www.cristoesortodoxo.com

© Noviembre 2015

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