Paráclesis a los Santos Atanasio y Cirilo, patriarcas de Alejandría

0118athanasius-alexandria

Paráclesis a los santos jerarcas Atanasio y Cirilo, patriarcas de Alejandría

 

  1. Bendito sea nuestro Dios ahora y siempre y por los siglos de los siglos.

 

Si no hay sacerdote: Por las oraciones de nuestros Santos Padres, oh Señor Jesucristo, Dios Nuestro, Ten piedad de nosotros. Amén.

 

Gloria a Ti, Dios Nuestro, Gloria a Ti.

 

Rey del Cielo, Consolador, Espíritu de la Verdad, que estás en todo lugar, y que todo lo llenas, Tesoro de bienes y Dador de la Vida, ven y haz de nosotros tu morada, purifícanos de toda mancha, y salva, Tú que eres bueno, nuestras almas.

 

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros (tres veces)

 

Santísima Trinidad, ten piedad de nosotros. Señor, purifícanos de nuestros pecados. Maestro, perdona nuestras transgresiones. Santo, visítanos y cura nuestras dolencias, por tu nombre.

 

Señor, ten piedad (tres veces)

 

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

 

Padre nuestro que estas en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu Majestad, hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo; el pan sobreesencial dánosle hoy, perdona nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores, y no nos introduzcas en la tentación, mas líbranos del maligno.

 

  1. Porque tuyo es el reino y el poder y la gloria, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

 

 

Salmo 142

 

Señor, escucha mi oración, presta oído a mi súplica según tu fidelidad; óyeme por tu justicia, y no entres en juicio con tu siervo, porque ningún viviente es justo delante de Ti. El enemigo persigue mi alma, ha postrado en tierra mi vida; me ha encerrado en las tinieblas, como los ya difuntos. El espíritu ha desfallecido en mí, y mi corazón está helado en mi pecho. Me acuerdo de los días antiguos, medito en todas tus obras, contemplo las hazañas de tus manos, y extiendo hacia Ti las mías; como tierra falta de agua, mi alma tiene sed de Ti. Escúchame pronto, Señor, porque mi espíritu languidece. No quieras esconder de mí tu rostro: sería yo como los que bajaron a la tumba. Hazme sentir al punto tu misericordia, pues en Ti coloco mi confianza. Muéstrame el camino que debo seguir, ya que hacia Ti levanto mi alma. Líbrame de mis enemigos, Señor; a Ti me entrego. Enséñame a hacer tu voluntad, porque Tú eres mi Dios. Tu Espíritu es bueno; guíame, pues, por camino llano. Por tu Nombre, Señor, guarda mi vida; por tu clemencia saca mi alma de la angustia. Y por tu gracia acaba con mis enemigos, y disipa a cuantos atribulan mi alma, porque soy siervo tuyo.

 

 

Dios es Señor

 

Tono 4º

 

Diácono: Dios es Señor, y se nos ha manifestado. Bendito el que viene en el nombre del Señor.

 

Coro: Dios es Señor, y se nos ha manifestado. Bendito el que viene en el nombre del Señor.

 

V./  Confesad al Señor, porque es bueno; porque su misericordia es eterna.

 

R./  Dios es Señor, y se nos ha manifestado. Bendito el que viene en el nombre del Señor.

 

V./  Todas las naciones me rodeaban, mas en el nombre del Señor las rechacé.

 

R./  Dios es Señor, y se nos ha manifestado. Bendito el que viene en el nombre del Señor.

 

V./  No he de morir, viviré, y para contar las obras del Señor.

 

R./  Dios es Señor, y se nos ha manifestado. Bendito el que viene en el nombre del Señor.

 

V./  La piedra que desecharon los arquitectos, es ahora la piedra angular; es el Señor el que lo ha hecho y es un milagro patente.

 

R./  Dios es Señor, y se nos ha manifestado. Bendito el que viene en el nombre del Señor.

 

 

Tropario, tono 4

 

Brillasteis por vuestra labor en la santa fe ortodoxa y eliminasteis la herejía y os convertisteis en vencedores de la Iglesia, oh santos jerarcas Atanasio y Cirilo. Lo enriquecisteis todo con la piedad y fuisteis un adorno de la Iglesia. Suplicad a Cristo nuestro Dios que nos conceda la salvación y su gran misericordia.

 

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

 

Oh Madre de Dios, jamás dejaremos nosotros, aunque indignos, de exaltar tus grandezas, pues si tú no rogaras por nosotros, ¿quién nos libraría de todos los males? o ¿Quién nos conservaría libres hasta ahora? No nos apartaremos de ti, oh Señora que libras a tus siervos de toda adversidad.

 

 

Salmo 50

 

Ten compasión de mí, oh Dios, en la medida de tu misericordia; según la grandeza de tus bondades, borra mi iniquidad. Lávame a fondo de mi culpa, límpiame de mi pecado. Porque yo reconozco mi maldad y tengo siempre delante mi delito. He pecado contra Ti, contra Ti solo, he obrado lo que es desagradable a tus ojos, de modo que se manifieste la justicia de tu juicio y tengas razón en condenarme. Es que soy nacido en la iniquidad, y ya mi madre me concibió en pecado. Mas he aquí que Tú te complaces en la sinceridad del corazón, y en lo íntimo del mío me haces conocer la sabiduría. Rocíame, pues, con hisopo, y seré limpio; lávame Tú, y quedaré más blanco que la nieve. Hazme oír tu palabra de gozo y de alegría, y saltarán de felicidad estos huesos que has quebrantado. Aparta tu rostro de mis pecados, y borra todas mis culpas. Crea en mí, oh Dios, un corazón sencillo, y renueva en mi interior un espíritu recto. No me rechaces de tu presencia, y no me quites el espíritu de tu santidad. Devuélveme la alegría de tu salud; confírmame en un espíritu de príncipe. Enseñaré a los malos tus caminos; y los pecadores se convertirán a Ti. Líbrame de la sangre, oh Dios, Dios Salvador mío, y vibre mi lengua de exultación por tu justicia. Abre Tú mis labios, oh Señor, y mi boca publicará tus alabanzas, pues los sacrificios no te agradan, y si te ofreciera un holocausto no lo aceptarías. Mi sacrificio, oh Dios, es el espíritu compungido; Tú no despreciarás, Señor, un corazón contrito y humillado. Por tu misericordia, Señor, obra benignamente con Sión; reconstruye los muros de Jerusalén. Entonces te agradarán los sacrificios legales, las oblaciones y los holocaustos; entonces se ofrecerán becerros sobre tu altar.

 

 

 

CANON

 

Tono 8º

 

 

Oda I

 

Irmos: Huyendo de la esclavitud de Egipto, el pueblo de Israel, cruzó el mar como si fuera tierra seca y exclamó: ¡Alabemos a nuestro Salvador y Dios!

Santos jerarcas Atanasio y Cirilo, rogad a Dios por nosotros.

Hoy la Iglesia se regocija por estos dos lirios del jardín celestial, oh santos Atanasio y Cirilo, que eliminasteis las espinas de la herejía y triunfasteis sobre el error con la verdad de Cristo.

Santos jerarcas Atanasio y Cirilo, rogad a Dios por nosotros.

Fuisteis adornados con la sabiduría de lo alto, y eliminasteis el engaño de los herejes, recurriendo a la paz y a la verdad de Cristo, para que seamos librados de las flechas de la mentira.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

Oh grandes defensores de la fe y soldados fieles del Rey eterno, habéis vencido al maligno que sembró la cizaña del error, y ahora sois herederos de la bondad divina. Interceded ante Cristo para que tenga misericordia de nosotros.

Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Oh santísima Theotokos, tú que eres una digna intercesora ante Cristo, suplícale para que seamos liberados de la oscuridad del pecado y nos conceda la Luz de la vida verdadera.

Oda III

Irmos: Oh Dios que levantas las bóvedas de los cielos y sostienes a tu Iglesia, afírmanos en tu amor, oh consumación de todos los deseos, constancia de los fieles y único Amante de la Humanidad.

Santos jerarcas Atanasio y Cirilo, rogad a Dios por nosotros.

Oh pilares de la Iglesia de Cristo, hoy os rendimos veneración en vuestra santa memoria y os suplicamos para que intercedáis por nosotros ante los engaños del maligno y para que nos preservéis de todo mal.

Santos jerarcas Atanasio y Cirilo, rogad a Dios por nosotros.

A pesar de que eras un simple diácono, oh San Atanasio, tu radiante sabiduría cegó a Arrio, engaño del mal, e iluminaste los corazones de los quieren alabar a Dios con rectitud.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

Oh San Cirilo, defendiste con valentía a la Theotokos con tu sabiduría en el santo sínodo, siendo premiado con los dones del Espíritu. Por eso intercede por nosotros, pobres siervos de Dios, para que nos conceda su misericordia.

Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Oh santísima Theotokos, tú que llevaste en tus brazos a Aquel que nos liberó del poder del maligno, suplícale por nosotros, para que nos conceda la remisión de nuestras transgresiones.

A continuación se dicen las siguientes estíqueras:

Allanasteis el camino de la verdad, disipando el engaño de la herejía por el poder del Espíritu Santo, oh santos Atanasio y Cirilo. Por eso, socorrednos con el aliento de vuestra oración para los que navegamos por el mar atribulado de la vida.

Madre de la Luz, aparta de nosotros la oscuridad y otórganos la vestidura luminosa del arrepentimiento para que no seamos arrojados al abismo de la muerte.

 

Ahora se nombran aquellos por quienes se reza esta paráclesis.

 

Letanía

Sacerdote: Ten piedad de nosotros, oh Señor, según tu gran misericordia te suplicamos que nos escuches y tengas piedad.

Coro: Señor ten piedad (3 veces)

 

  1. De nuevo rogamos por nuestro padre y Obispo N. y por todos nuestros hermanos en Cristo.

  1. También rogamos por la vida, paz, salud, salvación, visitación, perdón y remisión de los pecados de los siervos de Dios, los cristianos ortodoxos, los que viven en esta ciudad y los reunidos en este santo templo, sus feligreses y bienhechores.

  1. De nuevo rogamos por los siervos de Dios N. N. (Aquí se insertan los nombres de los fieles por los cuales se ruega) que elevan esta súplica.

  1. Porque eres un Dios misericordioso y amante de la humanidad, te rendimos gloria, oh Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.

  1. Amén.

 

Catisma tono 4º

El Sol de justicia os guió mediante la sabiduría del Espíritu Santo, oh Atanasio y Cirilo, y por la misericordia del Padre confesasteis la verdadera y recta doctrina, liberándonos de la oscuridad del engaño.

Oda IV

Irmos: Oh Señor, Tú eres mi fuerza y fortaleza, Tú eres mi Dios, mi júbilo y alegría; Oh Tú, que sin dejar el Seno del Padre, te compadeciste de  nuestra pobreza y humildad, con el Profeta Habacuc a ti exclamo: ¡Gloria a tu  poder, oh Amante de la humanidad!

Santos jerarcas Atanasio y Cirilo, rogad a Dios por nosotros.

Expusisteis los dogmas de la santa fe ortodoxa y alimentasteis así a los que estaban hambrientos de la verdad. Así, alimentadnos también a nosotros, que estamos hambrientos por el camino de la vida.

Santos jerarcas Atanasio y Cirilo, rogad a Dios por nosotros.

La Iglesia se adorna con vuestros nombres, como una guirnalda de pureza, pues fuisteis dignos centinelas del Esposo en la defensa contra las herejías. Por tanto, os suplicamos que intercedáis por nosotros para que seamos liberados del error.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

Salvaste al rebaño de Cristo de las manos de Arrio, como buen médico de las almas, oh San Atanasio, siendo fortalecido por el poder del Espíritu Santo.

Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Oh santísima Theotokos, líbranos de todo peligro para que podamos clamar siempre a tu digna protección e intercesión.

Oda V

Irmos: ¿Por qué me apartaste de tu Rostro, oh Luz que no conoce el ocaso?  ¡Oh desgraciado de mí, me han rodeado las tinieblas! A ti te suplico: ¡Ven y endereza mis sendas hacia la luz de tus mandamientos!

Santos jerarcas Atanasio y Cirilo, rogad a Dios por nosotros.

La calumnia injusta de los herejes no te impidió confesar la verdad de Cristo, fortaleciendo los corazones de los que te veneran, oh bienaventurado Atanasio.

Santos jerarcas Atanasio y Cirilo, rogad a Dios por nosotros.

Proclamaste verdaderamente a la Theotokos de Dios, oh San Cirilo, de la cual nació virginalmente Aquel que es el Creador del cielo. Por eso te suplicamos que intercedas ante Él por nosotros.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

Los jueces de los engañadores y los herejes lanzaron calumnias sobre ti, pero soportaste toda maldad poniendo tu esperanza en Dios, oh bendito Atanasio.

Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Oh santísima Theotokos, libra de todo peligro a tus siervos, e intercede ante Cristo nuestro Dios para que nos libre de todo pecado y nos conceda su infinita misericordia.

Oda VI

Irmos: Ante el Señor me lamento y derramo mi angustia porque mi alma está llena de iniquidades y mi vida cercana al Hades. Te ruego pues, como Jonás, exclamando: ¡Levántame de la corrupción, oh Dios mío!

Santos jerarcas Atanasio y Cirilo, rogad a Dios por nosotros.

Fuiste desterrado injustamente, oh San Atanasio, pero el Señor te ha concedido la gloria sobre los que te calumniaban injustamente.

Santos jerarcas Atanasio y Cirilo, rogad a Dios por nosotros.

Silenciaste la boca de los herejes, oh San Cirilo, por tus palabras inspiradas por el Espíritu Santo, y ahora que estás ante el Señor, intercede por nosotros para que nos libre de todo mal.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

La Iglesia guarda como testimonio tu gran confesión a la Theotokos, oh San Cirilo, y por eso te suplicamos que intercedas por la salvación de nuestras almas y para que podamos heredar el reino del cielo.

Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Tú eres la fuente de la salvación, oh Theotokos, pues llevaste en tu vientre al que está por encima del cielo. Intercede por nosotros para que podamos salir del abismo del pecado.

A continuación se dicen las siguientes estíqueras:

Adalides de la Iglesia, oh santos jerarcas Atanasio y Cirilo, velad siempre por los creyentes para que, viviendo en paz, podamos permanecer siempre unidos a Cristo.

Oh Toda Pura, que en los últimos tiempos diste a luz de una manera inefable a Dios el Verbo, intercede incesantemente ante Él por nosotros, pues tú posees la seguridad de una Madre.

 

Ahora se nombran aquellos por quienes se reza esta paráclesis.

 

Letanía

Sacerdote: Ten piedad de nosotros, oh Señor, según tu gran misericordia te suplicamos que nos escuches y tengas piedad.

Coro: Señor ten piedad (3 veces)

 

  1. De nuevo rogamos por nuestro padre y Obispo N. y por todos nuestros hermanos en Cristo.

  1. También rogamos por la vida, paz, salud, salvación, visitación, perdón y remisión de los pecados de los siervos de Dios, los cristianos ortodoxos, los que viven en esta ciudad y los reunidos en este santo templo, sus feligreses y bienhechores.

  1. De nuevo rogamos por los siervos de Dios N. N. (Aquí se insertan los nombres de los fieles por los cuales se ruega) que elevan esta súplica.

  1. Porque eres un Dios misericordioso y amante de la humanidad, te rendimos gloria, oh Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.

  1. Amén.

 

Contaquio tono 2º

Grandes jerarcas de la Iglesia y poderosos intercesores de la verdadera fe de Cristo, oh Atanasio y Cirilo. Interceded por todos los que os veneran para que Cristo tenga piedad de nosotros.

Anavathmi

 

Primera antífona de los Himnos de Ascensión del tono 4º

Desde mi juventud me sitiaban pasiones, pero Tú, oh Salvador, me proteges y salvas. (dos veces)

Que sean confundidos por el Señor todos los enemigos de Sión, que sean como hierba quemada por un fuego desolador. (dos veces)

 

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

 

Toda alma vive por la gracia del Espíritu Santo, y cuando está totalmente purificada se eleva hasta que por un misterio sagrado, resplandece con la Unidad Trinitaria.

Ahora y siempre y por lo siglos de los siglos. Amén.

 

Por el Espíritu Santo, fluyen los arroyos de la gracia, regando toda la creación y llenándola de vida.

 

 

Prokímenon

Es preciosa, a los ojos del Señor, la muerte de sus santos.

Versículo: Yo esperé pacientemente al Señor y Él me socorrió.

 

 

Lectura del Santo Evangelio

 

Sacerdote: Para que seamos dignos de escuchar el santo Evangelio, roguemos al Señor nuestro Dios.

Coro: Señor ten piedad (tres veces)

Sacerdote: Sabiduría, en pie, escuchemos el Santo Evangelio. Paz a todos.

Coro: Y con tu espíritu.

Sacerdote: Lectura del Santo Evangelio según San Mateo.

Coro: Gloria a ti Señor, gloria a ti.

(11:27-30)

“A mi me ha sido transmitido todo por el Padre, y nadie conoce bien al Hijo sino el Padre, ni al Padre conoce bien nadie sino el Hijo y aquel a quien el Hijo quisiere revelarlo. Venid a Mí todos los agobiados y los cargados y Yo os haré descansar. Tomad sobre vosotros el yugo mío, y dejaros instruir por Mí, porque manso soy y humilde en el corazón; y encontraréis reposo para vuestras vidas. Porque mi yugo es excelente y mi carga es liviana”

 

Coro: Gloria a ti Señor, gloria a ti.

 

Tono 2º

 

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

Por la intercesión de tus bienaventurados jerarca Atanasio y Cirilo, borra la multitud de nuestros pecados.

Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Por la intercesión de la Santísima Madre de Dios, oh Misericordioso, borra la multitud de nuestras iniquidades.

Ten piedad de mi, oh Dios, según tu gran misericordia y por tu gran compasión, borra mis faltas.

Estíquera tono 6º

Sufristeis muchos tormentos y asechanzas por la fe de Cristo, oh santos jerarcas Atanasio y Cirilo, siendo imitadores de la gracia del cielo. Por eso, vuestro ejemplo es un testimonio para todos los fieles creyentes, de fe, esperanza y amor.

Oda VII

Irmos: Cuando los tres jóvenes fueron arrojados al horno en Babilonia, por su fe en la Trinidad, pisotearon las llamas mientras cantaban: ¡Bendito eres Señor, Dios de nuestros padres!

Santos jerarcas Atanasio y Cirilo, rogad a Dios por nosotros.

A pesar de las persecuciones, oh San Atanasio, perseveraste en las enseñanzas de Cristo nuestro Dios, y por eso te suplicamos para que podamos perseverar también en la fe.

Santos jerarcas Atanasio y Cirilo, rogad a Dios por nosotros.

Vuestros escritos contra los herejes mostraron la luz de la verdad, y nos han liberado de la tiranía del error.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

Los corazones de los fieles se llenan de júbilo, oh San Atanasio y San Cirilo, pues aparecisteis en la Iglesia de Alejandría para eliminar el error de Arrio, y por vuestras intercesiones habéis eliminado la tiranía de nuestras pasiones y miserias.

Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Ilumina nuestras almas con tus intercesiones, oh Theotokos, pues de tu vientre nació el que es la Luz del mundo.

Oda VIII

Irmos: Glorificad al Rey de los Cielos, a quien los ejércitos celestiales alaban y exaltadlo por los siglos de los siglos.

Santos jerarcas Atanasio y Cirilo, rogad a Dios por nosotros.

Fuiste juzgado injustamente, oh San Atanasio, pero el Señor te fortaleció con la paciencia y avergonzaste a tus perseguidores. Intercede por nosotros para que seamos liberados de la persecución de las pasiones.

Santos jerarcas Atanasio y Cirilo, rogad a Dios por nosotros.

Oh San Cirilo, hijo espiritual de la Theotokos, aumenta en nosotros la devoción por ella para que nuestras almas sean redimidas de la prisión del pecado.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

Somos testigos de vuestra sabiduría inmarcesible, oh santos de Dios, y os suplicamos que intercedáis por nosotros para que podamos librarnos del error del mundo y llegar así a la vida venidera.

Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Oh santísima Theotokos, somos asediados por el mar de los tormentos, pero de ti nació Aquel que fue bautizado en el Jordán, levantando a Adán de las profundidades del abismo.

Oda IX

Irmos: Tú eres la montaña santa por la que Dios ha subido, tú eres la Roca del desierto no cortada por donde mana el manantial de la vida eterna, Cristo nuestro Dios, que tomó nuestra naturaleza para salvarnos. Por eso, oh bienaventurada Theotokos, te magnificamos.

Santos jerarcas Atanasio y Cirilo, rogad a Dios por nosotros.

El ejemplo de vuestra vida fortalece nuestra fe y la obediencia a los mandamientos de Dios.

Santos jerarcas Atanasio y Cirilo, rogad a Dios por nosotros.

La Iglesia os presenta hoy las guirnaldas de nuestras alabanzas, pues sois grandes soldados de Cristo, e invictos jerarcas de Dios que intercedéis por los fieles atribulados por las pasiones.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

Interceded por nosotros, santos jerarcas Atanasio y Cirilio, para que seamos liberados de toda iniquidad y confesemos la verdad de la fe con toda justicia, a fin de que no sucumbamos en el abismo del error.

Ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Oh santísima Theotokos, no nos abandones en nuestra tristeza e intercede con tus oraciones por nosotros para que el Señor tenga misericordia de nosotros.

En verdad es digno y justo, a ti alabarte Theotokos, siempre santa e inmaculada, Madre de Nuestro Señor. Más venerable que los querubines, e incomparablemente más gloriosa que los serafines, que sin mancha engendraste al Verbo Dios. A Ti verdadera Theotokos, te ensalzamos.

 

 

Megalimnario

Alegraos, columnas de la Iglesia, fundamentos de la verdad, dignos pastores del rebaño de Cristo, pues nos habéis revelado la grandeza de la Trinidad y mantenéis a salvo a la Iglesia de las herejías y el error.

Sois el rocío de la sabiduría que procede del cielo y cubrís la Iglesia purificando los corazones del error y las herejías.

Habéis sembrado la tierra con los dogmas celestiales de la rectitud y la recta doctrina, oh santos jerarcas de Cristo, y las almas de los fieles celebran vuestra grandeza.

Habéis manifestado la confesión firme de la fe por el poder del Espíritu Santo. Interceded por nosotros para que nos mantengamos también firmes en el camino que conduce a la salvación.

Como fieles jerarcas estáis ante el trono de Cristo. Y como dignos intercesores os suplicamos que imploréis por nosotros para que seamos liberados de todas las herejías.

La Iglesia se adorna con vuestros venerables nombres, oh santos jerarcas, pues habéis obtenido la victoria sobre la herejía y por vuestras intercesiones habéis obtenido la gloria de la vida bienaventurada.

Ejércitos Celestiales, Precursor del Señor, Apóstoles bienaventurados, San Atanasio y San Cirilo, y todos los santos, suplicad junto a la Theotokos por nuestra salvación.

 

Lector: Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros. (tres veces)

Gloria al Padre … Ahora y siempre …

Santísima Trinidad, ten piedad de nosotros. Señor, purifícanos de nuestros pecados. Soberano, perdona nuestras transgresiones. Santo, visítanos y cura nuestras dolencias por tu nombre.

Señor, ten piedad. (tres veces)

Gloria al Padre … Ahora y siempre …

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu Nombre. Venga a nosotros tu Majestad, hágase tu Voluntad, así en la tierra como en el cielo. El pan sobreesencial dánosle hoy; perdona nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores, y no nos introduzcas en la tentación, mas líbranos del maligno.

Sacerdote: Porque tuyo es el Reino, el poder y la gloria, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

Tropario

Brillasteis por vuestra labor en la santa fe ortodoxa y eliminasteis la herejía y os convertisteis en vencedores de la Iglesia, oh santos jerarcas Atanasio y Cirilo. Lo enriquecisteis todo con la piedad y fuisteis un adorno de la Iglesia. Suplicad a Cristo nuestro Dios que nos conceda la salvación y su gran misericordia.

Letanía

 

Sacerdote: Ten piedad de nosotros, oh Señor, según tu gran misericordia, te suplicamos que nos escuches y tengas piedad.

Coro: Señor, ten piedad (tres veces)

 

  1. También rogamos por todos los fieles cristianos ortodoxos.

  1. De nuevo rogamos por nuestro padre y Obispo N. y por toda nuestra hermandad en Cristo.

  1. Roguemos también para que obtengamos misericordia, vida, paz, salud, protección, perdón y remisión de los pecados de los siervos de Dios N. N., por los miembros de nuestra parroquia, y por los benefactores de este santo lugar.

  1. Roguemos también por los que hacen el bien en esta santa y venerable iglesia, por todos los que trabajan y cantan y por todo el pueblo aquí presente que espera de ti una grande y abundante misericordia.

  1. De nuevo pidamos para que libre a esta santa iglesia, a esta ciudad, a todas las ciudades y campos del hambre, la ira, las plagas y terremotos, de las inundaciones, de los incendios, de la espada, de las invasiones extranjeras, de la guerra civil y de la muerte súbita; que nuestro Dios, amante de la humanidad, sea misericordioso y se nos muestre favorable y nos libre de toda violencia y enfermedad y del justo castigo que merecen nuestros pecados y tenga misericordia de nosotros.

  1. Señor, ten piedad. (cuarenta veces)

 

  1. Roguemos también para que el Señor, y aunque somos pecadores, escuche nuestra súplica y tenga piedad de nosotros.

  1. Señor, ten piedad. (tres veces)

 

Sacerdote: Escúchanos, oh Dios Salvador nuestro, Esperanza de los que se encuentras en los confines de la tierra y de los que navegan por el mar; sé misericordioso, oh Señor, sé misericordioso, perdona nuestros pecados y ten piedad de nosotros. Porque eres un Dios compasivo y amante de la humanidad y a ti te damos gloria, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

 

Tropario tono 2º

Dispersad con vuestras oraciones, oh santos jerarcas Atanasio y Cirilo, las tormentas de las herejías que amenazan la Iglesia y conducidla a la paz verdadera de Cristo, con la esperanza en la venida de la Luz sin ocaso. Interceded, oh santos, ante Dios para que nos aleje del error y nos conceda el perdón de los pecados y su infinita misericordia.

A la Theotokos

 

Señora, oh Señora nuestra, recibe las oraciones de tus siervos y líbranos de todas las adversidades.

Toda nuestra esperanza está depositada en ti, oh Theotokos, protégenos con tu sagrado velo.

Lector: Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén. Señor ten piedad. (tres veces). Bendice, padre.

El sacerdote, en las puertas reales y cara al pueblo dice la despedida:

 

Despedida

 

Que Cristo nuestro Dios, por intercesión de su purísima e inmaculada Madre,  de los santos, célebres e ilustres Apóstoles, de los santos Mártires, gloriosos y triunfadores, de los santos ancestros de Dios, San Joaquín y Santa Ana, de San Atanasio y San Cirilo, patriarcas de Alejandría, de (N. santos del día) cuya memoria hoy celebramos; de (N., patrón de la iglesia) y de todos los santos, tenga piedad de nosotros y nos salve, pues es bueno y amante de la humanidad.

Entonces, el sacerdote vuelto hacia el icono de Cristo que está en el iconostasio dice:

 

Sacerdote: Por las oraciones de nuestros Santos Padres, Señor Jesucristo, Dios nuestro, ten piedad de nosotros y sálvanos.

Lector: Amén.

Traducido por psaltir Nektario B.

para cristoesortodoxo.com

Anuncios


Categorías:Paráclesis y cánones

Etiquetas:, , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: